🧠 Prevención desde la educación y la comunidad

  • Educación emocional escolar: Programas como ESA – Enseñando a Salvar Vidas capacitan a docentes y estudiantes para identificar señales de riesgo y brindar contención.
  • Redes comunitarias: Brigadas de salud mental recorren zonas rurales y urbanas para detectar casos y canalizar adecuadamente.
  • Centros seguros para mujeres: Espacios de atención psicológica gratuita para víctimas de violencia o mujeres en crisis, como los ofrecidos por INMUJERES.
Prevención escolar y comunitaria
Fortalecimiento personal

Nivel individual: fortalecimiento personal

  • Psicoeducación: Enseñar a reconocer emociones, pensamientos negativos y señales de alerta como ansiedad, depresión o dependencia emocional.
  • Autocuidado: Promover hábitos saludables (sueño, alimentación, actividad física, descanso emocional) como base para la estabilidad mental.

Nivel comunitario: apoyo y prevención social

  • Grupos de apoyo: Círculos seguros de mujeres para compartir, validar emociones y construir resiliencia colectiva.
  • Liderazgo: Capacitación a promotoras y lideresas para detectar riesgos y canalizar casos.
  • Campañas: Iniciativas para romper estigmas sobre salud mental y consumo de sustancias.
Redes comunitarias de apoyo
Políticas públicas de prevención

Nivel institucional: servicios accesibles

  • Centros de atención integral: Servicios médicos, psicológicos, jurídicos y sociales con personal capacitado en perspectiva de género.
  • Protocolos especializados: Atención diferenciada para mujeres en situación de violencia, embarazo, maternidad o vulnerabilidad.
“Prevenir el suicidio es garantizar acceso, escucha, contención y dignidad para vivir con sentido.”