¿Qué es la salud mental?

La salud mental es un estado de bienestar emocional, psicológico y social. Afecta cómo pensamos, sentimos, actuamos y nos relacionamos. No se trata solo de la ausencia de enfermedad, sino de la capacidad para afrontar los desafíos de la vida y contribuir a la comunidad.

Bienestar emocional
Factores biológicos

Factores biológicos

Genética, desequilibrios neuroquímicos, lesiones cerebrales, enfermedades crónicas y consumo de sustancias pueden afectar nuestra salud mental. Estos factores suelen combinarse con otros elementos sociales y emocionales.

Factores psicológicos

Experiencias traumáticas, autoestima baja, habilidades de afrontamiento escasas y trastornos de personalidad pueden influir en cómo manejamos las emociones y el estrés. La infancia y adolescencia son etapas clave.

Factores emocionales y psicológicos
Factores sociales

Factores sociales

La violencia familiar, el aislamiento, el acoso escolar o laboral, la discriminación y la falta de apoyo social influyen directamente en la salud mental. Las redes afectivas cumplen un papel protector.

Factores económicos y laborales

El desempleo, la precariedad laboral, la sobrecarga, la desigualdad de género, el estrés financiero o la falta de acceso a atención médica son detonantes importantes de malestar emocional.

Factores económicos y laborales
Factores culturales y ambientales

Factores culturales y ambientales

Estigmas, creencias rígidas, roles tradicionales, migración forzada, desplazamiento, desastres naturales y ambientes inseguros o contaminados también impactan nuestra estabilidad emocional y percepción de seguridad.

¿Por qué hablar de salud mental?

Porque visibilizarla nos permite romper estigmas, construir empatía, normalizar las emociones humanas, y fomentar espacios seguros. Prevenir, atender y cuidar la salud mental salva vidas y fortalece comunidades.

Importancia de hablar sobre salud mental
Acciones de autocuidado emocional

¿Qué podemos hacer?

  • Hablar abiertamente sobre cómo nos sentimos.
  • Buscar ayuda profesional sin vergüenza ni juicio.
  • Fomentar redes de apoyo y escucha activa.
  • Promover políticas públicas con enfoque de género y derechos.
  • Recordar que cuidarnos también es cuidar a quienes nos rodean.
“La salud mental no es un lujo: es un derecho humano esencial.”